A MÁLAGA TAMPOCO MI CORAZÓN OLVIDA
A Málaga tampoco mi corazón olvida;
no apaga en mí la ausencia la llama del amor;
¿Dónde están tus almenas ¡oh Málaga querida!,
tus torres, azoteas y excelso mirador?
Allí la copa llena de vino generoso
Hacia los puros astros mil veces elevé,
y en la enramada verde, del céfiro amoroso,
Sobre mi frente el plácido susurrar escuché.
Las ramas agitaba con un leve ruido
y doblándolas ora, o elevándolas ya,
prevenir parecía el seguro descuido
y advertimos si alguien nos venía a espiar.