Granada es como un capricho
que tiene mi Andalucía,
un paraíso de flores
regado con su alegría.
Caminando por Granada
quiero que se pare en tiempo
para cantarle a su gente
y decirle lo que siento.
“Granainas” por sus calles
con sello de cante grande,
donde todo es poesía
que se respira en el aire.
Alhambra y Generalife
hoy bailan por sevillanas
al mirar a esa Granada
que Federico añoraba.
Granada,
mora y cristiana,
de jardines y alcazaba
tus mujeres son claveles
que adornan sierra nevada.