Te tira el dolor de las piernas, te hinca lo feo su garra. Ya quieres volar y no puedes, hay algo que quiere añadirte ideas de pan amasado con cuajo que emporca la masa. Los bajos y astrosos dolores echados a ti te envanecen, creyéndote físico tonto que al fin triunfará de la muerte. Por fin te has librado de todo: del eco, del mal, de la nada. Y sales, poema, tan limpio e inútil, tan puro, que, clara la luz que te trajo a la vida, espejo o arroyo, de ti se engalana. De Poéticas