MARINA EN LECHO BLANDO

No, retadora desnudez de playa,
carne gritando su yodado hechizo,
que Venus muestra en su marina laya
y el mar, al vuelo, magnifica en friso;
sí, de alcoba recóndita pelea,
ciega cuadriga que el instinto azota,
envuelta, tibia, en la textil marea,
de arboladura azul clara derrota.
En su corva atalaya, Amor vigila,
fuente de abismo, su momento enjuto;
y en el muslo entrevistado y en la axila
fugaz, enciende su ojo desvelado...
¡Antena, tú, para morder el fruto!
¡Faro, tu signo, al viento, iluminado!