ALMONEDA

¡Vendo estrellas al peso! Linda cosa.
Pero te costará poco dinero.
Música, sueño y beso y lira y rosa,
y un buen “stock” de luna y de lucero!
¿Cómo? ¿Diez? ¡Qué más da! No está en el precio
la razón de la venta, y mucho o poco,
tú nunca la sabrás, porque eres necio,
y porque yo no la diré tampoco.
Te vendo mi tesoro. Puedes ver:
saldo de cobardía...; algo de orgullo...;
ideas en buen uso...; una ilusión...
¡Anímate a la compra, mercader!
Treinta dineros dame y todo es tuyo.
¡Te incluiré en el lote el corazón!