CANCIÓN DE ÁVILA

De oy más el monte de Febo consagrado 
con nuevo lustre y nueba hermosura 
le uiste agradecido a quien renueba 
con tal bentaga el canpo, el monte, el prado 
punto [sic] la uoz, la sítara, dulçura 
de Apolo y sus hermanas cobran nuba [sic] 
y todos hacen prueba 
de sus ingenios, su riquesa y dones, 
cada qual su tesoro umilde ofrece, 
su diuisa y blasones 
a tu sagrada huella y te parece 
que nadie aunque te rinda sus despojos 
apenas ve que merece 
la llana luz de tus serenos ojos.