TENAMPA SIN TI
En el cuarto de hotel donde hace años
mordieron nuestro anzuelo un par de peces
de ciudad, redimiéndonos con creces
del luto de los pinches desengaños,

el mismo octubre rojo, tan marchito,
tan deudo de la piel de la canela,
Tenampa hablaba a gritos de Chavela,
nadie me entenderá como Panchito.

Anoche vino el Gabo y preguntó
por la silla del brillo de tu ausencia,
dos mentiras piadosas y la urgencia
del alba de tu ayer me rescató.

Dos mil conciertos acudiendo al quite
del cuate que derrapa o desatina,
joda a quien joda soy menos Sabina
con soda y tu deshielo me derrite.