OTRA VEZ SIERRA MORENA...

Dedicado a una jovencita a la que se llevó a Madrid y luego abandonó

Otra vez, Sierra Morena,
con más contento te vi
cuando dos cuerpos y un alma
pasábamos a Madrid.
Cuando mi querido dueño,
con esfuerzo varonil
rompiendo dificultades
dejó a su padre por mí
era entonces a mi vista
esta montaña un jardín
y el más seco roble suyo
verde naranjo en abril
en la más inútil mata
nacía el blanco jazmín
para que le viese a ella
lo que ver no merecí
más ¡Ay triste de mí!
que vengo con el alma que la di;
y pues sin ella vengo.