AVANZAR Y PARAR
Cuando me quedo atascado en mi andadura
tras escribir cuatro frases,
¿será un lapsus del poeta,
cuando nada dice, queriendo decir algo,
y se queda varado en su singladura?
Tal vez necesite ya el bastón de la vejez poética.

Lo importante es que el corazón mande
y la mano obedezca;
que el alma ría y la mano salte;
que el alma llore y la mano brinque.

Pararse y avanzar.
He ahí la cuestión:
avanzar, continuar y escribir
para detenerse y pensar,
reflexionar para después volver a andar.
Ese es el proceso:
un continuo andar y parar
para pensar tramando libertad.

© Antonio Macías Luna