Se escucha la cancela de un mugriento
pilar en luto que chirría espanto.
Sobre el oro del suelo, bajo el manto
azul germina el arrepentimiento.
Junto a un ciprés cerril trepa la hiedra,
que deja en soledad nombres inciertos;
La mañana respira olor a paz
que desprende el gusano pertinaz.
Mientras madura el sol de abril la piedra,
las flores vivas mueren con los muertos.
© Antonio Macías Luna