¿Sentir indignación: la ira que no se cansa,
campesina que esparce
nubes para elevar el nivel de unas aguas?
Ni todos los inviernos del universo pueden
hacer saltar la sangre;
mi sangre, pues está tan apegada
a mí que forma parte,
con múltiples compuertas,
del embalse infinito del perdón.
© Antonio Macías Luna