TAZA DE TÉ
Esa taza de té que veo ardiendo,
sí,  la del asa blanca;
ésa que humea y me hace husmear.
Es la que me persigue mientras huyo
para escapar del frío.

Soy como quien de tanto meditar
aguarda con paciencia de ardilla.
Soy como quien se empeña, quien adrede
rebusca una esperanza en la infusión;
aunque se haya enfriado, se la bebe.

© Antonio Macías Luna