En borroso, anoréxico ramaje
te usan las dalias como paladín,
y al azul con perfumes vas salvaje
en tu caballo de chascona crin.
Sé quién te ató a un patíbulo herodiano.
Sin ira, sin rencor la muerte borro:
para dormirte contra ti la mano
lanzo, con hacha tu agonía ahorro.
Perdona la actitud, pino cachorro,
mientras te ayuda a caer mi tronco hermano.
© Antonio Macías Luna