POR EL SONETO DE TRECE SÍLABAS
(soneto tridecasílabo)

   La hechura del soneto se presenta rara
si se aborda creaciones de estructura densa.
Es renovador papa quien de pronto piensa
tentar la tradición y hábil se enmascara
   tras la práctica asidua, tras el genio para
mostrar lo poco usado, fantasía inmensa:
acto que le obliga a una labor intensa
al ceñirse en las sienes tan honrosa tiara.
   Reliquias de once sílabas, propongo un ascenso:
¿Queréis subir a trece? Probemos fortuna,
pero atended las pausas, no saltéis ninguna.
   Y al hemistiquio cojo le esparciré incienso
sumando seis y siete (da igual al revés)
para guiar a los versos, y no den traspiés.

© Antonio Macías Luna