ANA LUISA
Eres la ola imparable que se estrella
contra los arrecifes de mi playa.
Eres sal que con tiempo deja huella
en el acantilado donde encalla

mi anhelo de vivir. A tu isla bella,
si me apercibo que tu afán desmaya,
deja que vuele y lance amor en ella
cuando no ríes y tus labios callan.

Eras un punto azul en la neblina.
Llegaste a mí con gracia de gaviota,
que en el chispazo del albor inclina

el ala y endereza su derrota.
Con chirridos a mí se acerca y flota,
en vuelo circular, mi golondrina.

©Antonio Macías Luna