LAS BARNACLAS
Delante, aquel silencio.
Las barnaclas
surcan la misma ruta: un cielo de agua.
Vuelan susurros
y el humo repta azul
por la quietud del valle.
¿Quién nos habla?
La luna deja luto
en el abismo de los caminos blancos.
El viento pasa
como una esbelta lágrima de anís
entre las piedras muertas.
En los bardales,
aún puedes reencontrarme. Queda el frío
y aquella paz.
Detrás, todo es cansancio.
Del libro “Los pájaros del frío” (Editorial Renacimiento)